Aunque cueste creerlo, todas las estadísticas lo confirman. Más del 28 por ciento de las demandas de divorcio se presentan en los juzgados después del verano. Pero, ¿por qué aumentan los divorcios después de las vacaciones?
Muchas parejas se pasan todo el año lidiando con sus respectivos trabajos, el cuidado de los hijos, la casa y demás tareas que les obligan día tras día a compartir muy poco tiempo con su media naranja. Al llegar el descanso estival, ya cara a cara y con mucho tiempo libre a su disposición se van dando cuenta de que no es oro todo lo que reluce. Al disponer de más tiempo libre se ponen a prueba sus habilidades de comunicación y su habilidad para resolver conflictos. Y es entonces cuando salen a la luz muchos problemas que se llevan arrastrando durante todo el año y permanecían larvados. El incremento de la convivencia acaba provocando unas fricciones y una situación límite que en algunos casos no se puede superar.

Hay que dejar claro que una pareja bien avenida no se separa por irse de vacaciones sin más. Es una pareja con problemas la que suele acabar llamando al abogado ya que para ellos las vacaciones estivales pueden llegar a ser una dura prueba. Y… ¿por qué se llega a esa situación? Ciertamente la falta de tiempo puede ser uno de los elementos que nos obliga a sacrificar la comunicación y la complicidad que son las garantías del buen funcionamiento de una pareja, para convertir la relación en una cómoda, ¿y segura?, convivencia…
¿Y qué es lo que ocurre a la vuelta de vacaciones? Pues que la convivencia se enroca y si la pareja no es capaz de superar este conflicto se acaba en divorcio. Y en este momento es cuando los bufetes empiezan a hacer su agosto. Des de Virginia Peña Advocats aconsejamos que ante esta situación límite conviene ponerse en manos de profesionales ya que los divorcios no son sencillos por muy de acuerdo que esté la pareja y, además, es importante tener en cuenta los deseos de ambos cónyuges, sobre todo si entra en juego la custodia de los hijos en común y la liquidación de bienes.

Sea un divorcio amistoso o contencioso, recomendamos a todas las parejas que decidan poner fin a sus relaciones sentimentales que nos consulten su situación con tal de asistirles de una manera más eficiente y resolutiva.