Se prevé que la Ley Reguladora de los contratos de crédito inmobiliario, conocida como la nueva Ley Hipotecaria, sea aprobada por las Cortes y entre en vigor en el primer semestre de 2018.

La ley será aplicable a cualquier contrato del prestatario con personas físicas o jurídicas que, de manera profesional, realicen alguna actividad relacionada con la contratación de préstamos.

Puntos clave

El texto tratará de introducir medidas para fomentar la transparencia en este tipo de contratos. La intención es proteger al consumidor y conseguir hipotecas plenamente trasparentes.

Entre las nuevas condiciones, se recoge la obligación del prestamista de entregar al prestatario una ficha normalizada con todas las características del préstamo antes de contratarlo (Ficha Europea de Información Normalizada o FEIN). Y es que uno de los principales motivos de la nueva Ley es adaptar la legislación española a las normas europeas. De hecho, junto a esta medida, el texto supone una trasposición, de manera tardía, de este y otros preceptos de la Directiva UE 2014/17.

También se regula:

  • La acción de los intermediarios. Estos podrán actuar en régimen de libre prestación de servicios.
  • La cancelación anticipada, que se configura como un derecho ‘ex lege’ del prestatario (y con derecho a devolución de excesos por seguros suscritos).
  • Las comisiones, que solo podrán percibirse por servicios relacionados con los préstamos que hayan sido solicitados en firme o aceptados expresamente por un prestatario.
  • La venta vinculada de préstamos. Se prohibirán las ventas vinculadas. Eso sí, se permitirán las combinadas (aquellas en las que se ofrece el préstamo por separado o en un paquete).
  • La “debida formación” de los empleados de banca.