Según la normativa europea referente a los tipos de referencia y de protección del consumidor, el IRPH  ofrecía serias dudas sobre su legalidad, por lo cual,  a partir del año 2009 se suprimieron el IRPH bancos y el IRPH cajas, con el objetivo de asegurar que los IRPH no estuvieran sujetos a manipulaciones interesadas y reflejaran la economía real.

El Gobierno español, sin embargo, no reguló este régimen transitorio hasta la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización.  Su disposición adicional decimoquinta señala que con efectos desde el 1 de noviembre de 2013 el Banco de España dejará de publicar en su sede electrónica y se producirá la desaparición completa de tres índices oficiales aplicables a los préstamos o créditos hipotecarios, que son el tipo medio de los préstamos hipotecarios a más de tres años, para la adquisición de vivienda libre, concedidos por los bancos; el tipo medio de los préstamos hipotecarios a más de tres años, para la adquisición de vivienda libre, concedidos por las cajas de ahorros; y, el tipo de activo de referencia de las cajas de ahorros.

En defecto del tipo o índice de referencia previsto en el contrato o en caso de que este fuera alguno de los índices o tipos que desaparecen, la sustitución se realizará por el tipo de interés oficial denominado tipo medio de los préstamos hipotecarios a más de tres años, para adquisición de vivienda libre, concedidos por las entidades de crédito de España, aplicándole un diferencial equivalente a la media aritmética de las diferencias entre el tipo que desaparece y el citado anteriormente, calculadas con los datos disponibles entre la fecha de otorgamiento del contrato y la fecha en la que efectivamente se produce la sustitución del tipo.

Es decir, actualmente continúa existiendo y aplicándose el IRPH entidades.

Hoy en día, las hipotecas en las que se pactó el Euríbor como índice de sustitución tienen mejores condiciones frente a aquellas cuyo precio se calcula con el IRPH entidades.

Tal y como podemos observar según los datos proporcionados por la Asociación Hipotecaria Española, en el mes de mayo de 2015 el valor del Euríbor era de 0,65 mientras que el del IRPH entidades era de 2, 156.

Existen entidades que actualmente ofrecen hipotecas al Euríbor más un diferencial de 1,25. En estos casos estaríamos hablando de un interés total en torno a un 2 o un 2,5. En la práctica, el diferencial aplicado es mayor o menor a razón de la evolución del Euríbor. Sin embargo, este razonamiento no se aplica al IRPH, en que el diferencial siempre se ha mantenido en alza. Asimismo, cabe señalar que en el caso de la aplicación del régimen transitorio previsto por la disposición adicional decimoquinta de la Ley de Emprendedores, el cálculo del diferencial es extraordinariamente complejo y de comprensión muy difícil para el consumidor.

Hay entidades que, ante la reclamación de los consumidores que han reaccionado al incremento de la cuota de la hipoteca, se han avenido a negociar el precio de las hipotecas afectadas por la desaparición de los índices de referencia mencionados,  y lo han hecho con condiciones distintas, como por ejemplo, de forma confidencial; cargando al cliente con los gastos de la novación de los contratos hipotecarios; o incluso en ocasiones, el diferencial que se ha aplicado al Euríbor es superior a aquel que se utiliza en caso de nuevos contratos, más parecidos al diferencial de IRPH.

Es importante tener en cuenta que, la posibilidad de los consumidores de negociar un préstamo hipotecario por la misma vivienda con otra entidad es inexistente. A consecuencia del decremento del valor de las viviendas afectadas, las entidades no están dispuestas a otorgar hipotecas nuevas sobre viviendas devaluadas. De esta manera, la entidad prestamista no tiene competencia en el mercado hipotecario y puede imponer sus condiciones.

Estamos frente a un problema importante, puesto que, según los datos facilitados en la presentación de la Moción subsiguiente a la interpelación al Gobierno, sobre las actuaciones previstas a favor de los afectados por el IRPH, más de un millón de hipotecas concedidas en el conjunto del Estado, de las cuales más de una tercera parte corresponde a Cataluña, utilizan este tipo de referencia. Por lo tanto el número de afectados por el régimen transitorio de la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, es muy considerable. En un momento como el actual, la cuantía del interés de las hipotecas puede ser el factor que determine la pérdida de la vivienda de las personas que se han visto afectados por una disminución de ingresos a consecuencia de la crisis económica.

Por otra parte, además  de las sentencias del Tribunal Supremo sobre transparencia de las cláusula de las condiciones generales de los contratos, en concreto en lo que concierne al IRPH cajas, existen numerosas sentencias que han declarado nulo este índice de referencia, como por ejemplo la dictada por el Juzgado de lo Mercantil nº1, Donostia/San Sebastián, S 29-4-2014, nº 156/2014, nº autos 950/2013.

Por todo lo expuesto anteriormente, podemos observar la existencia de una problemática importante respecto a la posible vulneración de los derechos del consumidor en la negociación de las hipotecas a tipos de interés IRPH, ya que:

  • La información ofrecida por las entidades de crédito podía ser engañosa, puesto que el IRPH era ofrecido como un precio más estable que el Euríbor.
  • El consumidor no tenía a su alcance la información real sobre el coste de la hipoteca y la influencia que tenían las entidades a la hora de determinarla. Esta información debía permitir realizar la comparativa con el coste de las hipotecas con otros índices de referencia, como, por ejemplo, el Euríbor.
  • El IRPH es influenciable por el comportamiento de las entidades.
  • Se calculaba a partir de los datos facilitados por las propias cajas cada mes.
  • El cálculo del IRPH no es transparente en tanto que los datos facilitados por las entidades, a partir de las cuales el Banco de España calcula el IRPH, no son públicas y, por lo tanto, los consumidores no pueden

Podemos concluir que para solventar esta situación, por un lado, es necesario que la información sobre los productos bancarios y financieros debería ser más efectiva. Por otro lado, dicha información debe ser ajustada a la realidad del producto. Asimismo, es necesario que los organismos que supervisan al sector bancario garanticen la defensa de los derechos de los ciudadanos.