Cualquier condena penal en firme genera la aparición de antecedentes penales. Conforme a la Ley Orgánica 7/2014, dicho evento será añadido al Registro de Penados.

Los  antecedentes penales pueden suponer una importante, y en ocasiones desproporcionada, privación de oportunidades y limitación de derechos. Esto ocurre tanto en el plano penal (agravante por reincidencia, etc.), como el laboral o personal (imposibilidad de acceder a ciertos empleos, especialmente en la función pública, o de viajar a ciertos países, entre otros).

Cancelar los antecedentes: requisitos

No hay que olvidar la condena por delito leve origina también antecedentes. No obstante, estos no son perpetuos. Cabe la posibilidad de cancelarlos y que dejen de tener efectos una vez cumplidos determinados requisitos, siempre que hayan transcurrido los plazos previstos por la Ley.

El primer requisito exigible para solicitar y proceder la cancelación de los antecedentes es haber extinguido la responsabilidad penal. Extinción que ocurre en los siguientes supuestos (art. 136.1 del Código Penal):

  • Cumplimiento de la condena.
  • Remisión definitiva de la pena.
  • Indulto.
  • Perdón del ofendido en caso de delitos leves perseguibles a instancias del agraviado.
  • Prescripción del delito.
  • Prescripción de la pena o de la medida de seguridad.
  • Muerte del reo.

El segundo requisito es el transcurso de los plazos que establece el mismo artículo 136.1 del Código Penal, sin haber vuelto a delinquir (entre 6 meses y 10 años dependiendo de la gravedad de la pena). Aunque el artículo contempla la posibilidad de cancelación de los antecedentes de oficio, la práctica nos dice que debe ser el propio interesado quien lo solicite.